Tema 1: El Plan de Jesús

1 Su misión: Ser Jesús; 2 Su meta: Instaurar el Reino; 3 Su método: Formar discípulos-maestros.

Mantengamos fijos los ojos en Jesús: Heb. 12,2.

Nuestro único modelo de actividad pastoral es la persona y vida de Cristo Jesús. Nosotros no podemos mejorar su proyecto ni su acción. Él elaboró un plan progresivo, con objetivos concretos y metodología definida, que debemos conocer para luego poder reproducir.

Jesús es el Pastor de los pastores y el único Maestro, es el Buen Samaritano que nos enseña, tanto con sus palabras como con su ejemplo. Todo pastor es pastoreado por él. Si se pierde esta primera relación de dependencia, no se tiene autoridad con respecto a los demás.

1.- Su Misión: Ser Jesús

Si con una sola frase quisiéramos resumir la misión de Cristo Jesús, sería: "ser Jesús". El nombre, para los orientales, no es sólo la forma de llamar a la persona, sino que descubre lo más profundo de su ser, su misión y su vocación. Jesús (Yeshúa) significa: "Yahveh salva": en él y a través suyo se posibilita la salvación de todo el hombre y todos los hombres.

El ha venido a salvar al hombre completo. No sólo el alma, sino también el cuerpo y el espíritu, así como las estructuras sociales, políticas y económicas. Le interesa el hombre completo. Ni sólo el cuerpo y la comida, ni sólo el alma y la gracia, sino la persona íntegra y todas sus relaciones.

Su misión es salvar a los hombres de cualquier tiempo o latitud. El mismo sintetizó su misión en cinco puntos cuando, desde la tribuna de la sinagoga de Nazaret presentó su plan de trabajo:

El Espíritu de Dios está sobre mí, porque me ha ungido y me ha enviado:

-a anunciar la Buena Nueva a los pobres,

-a proclamar la liberación a los cautivos,

-a dar vista a los ciegos,

-a dar libertad a los oprimidos

-y proclamar el año de gracia del Señor (Lc 4,18-19).

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2.- Su Meta: Instaurar el Reino

 Jesús tenía un objetivo bien concreto y definido: instaurar el Reino de Dios en este mundo. Por eso, el tema central de su predicación, era revelar el misterio del Reino: qué es, condiciones para entrar en él y, sobre todo, el estilo de vida de quienes le pertenecen. San Mateo delinea dos veces los diferentes elementos de cómo Jesús implantó el Reino:

Recorría Galilea, proclamando la Buena Nueva de Dios, enseñando en las sinagogas el misterio del Reino y curando a los enfermos (Mt 4,23; 9,35).

Cuatro facetas comprendía su ministerio: recorrer, proclamar, enseñar y curar:

Recorrer: Jesús fue un predicador itinerante que nunca se estableció en un lugar fijo. Iba por todas partes, aún las prohibidas, como Samaria. Incluso se desplazó más allá de los límites de la tierra santa: Tiro y Sidón. Predicaba en el mar, las aldeas y las plazas de las ciudades: en las montañas y los valles; en el templo y las sinagogas, en la casa de los pecadores y en la mesa de los fariseos. En fin, en todas partes se escuchaba la voz del alegre mensajero que comunicaba la Buena Nueva del Reino a todos los hombres. Como buen pastor, tomó siempre la iniciativa. Por eso dijo: He venido a buscar ya salvar lo que estaba perdido (Lc 19,10).

Proclamar: La primera fase de la predicación de Jesús era el anuncio de una Buena Noticia: ¡el Reino de Dios ha llegado! San Marcos resume el contenido de este kerygma: Arrepiéntanse y crean en el Evangelio, porque el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca (Mc l,15).

Enseñar: Después del anuncio de la Buena Nueva, venía el proceso de enseñanza. No se trababa tanto de un cúmulo de verdades o tesis teóricas, sino de una forma de vivir y de relacionarse los unos con los otros. Con su propio ejemplo, vino a enseñar a vivir a aquellos que habían nacido de nuevo por creer en el Evangelio. Se trataba de una nueva doctrina expuesta con autoridad: (Mt 7 ,28-29).

Curar: Otro elemento del ministerio de Jesús, era la curación de enfermos como signo de la llegada del Reino. Todo esto en vistas a instaurar la soberanía total de Dios sobre su pueblo, excluyendo todo sustituto que compitiera con el Señorío de Yahveh delante de su pueblo. Por eso, San Pedro resume el ministerio de Jesús diciendo: pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hech 10,38).

3.- Su Metodo: Formar discípulos-maestros

 Si Jesús tenía una misión universal, pero él estaba limitado por el tiempo y el espacio, ¿cómo podría entonces abarcar a toda la humanidad y romper las fronteras geográficas? Lo primero que hizo, fue rodearse de discípulos, para de esa manera multiplicarse y prolongarse. La tarea primordial de Jesús durante sus tres años de ministerio, no fue atender a las multitudes que lo seguían. Su preocupación principal se centró en sus discípulos, hasta que doce de ellos llegaron a ser maestros. La opción preferencial de Jesús fue formar discípulos, capaces de generar nuevos discípulos.

  El que en verdad aprende, no esconde su riqueza, sino que a su vez enseña a otros. El verbo "aprender" en hebreo (Lamad), cuando se conjuga en modo causativo (hifil), se traduce como "enseñar". Es decir, todo aquel que ha logrado aprender, necesariamente debe enseñar.

Por lo general, nos engañamos pensando que Jesús andaba siempre rodeado de multitudes que lo arrastraban. No. Aunque le interesaba todo el pueblo, su visión pastoral no se limitaba a repartir enseñanza a los cuatro vientos, sino a formar a los pastores que atendieran, cuidaran y sirvieran a las ovejas. La prioridad de Jesús fue terminar el proceso pedagógico en doce de sus discípulos. El quería dejar acabado el modelo, para que después todos nosotros tuviéramos un marco de referencia que nos guiara en nuestro trabajo pastoral.

"Yo por ellos me consagro", confesó en la última cena (Jn 17,19). Jesús se consagró en cuerpo y alma a troquelar a doce que, siendo como él, pudieran continuar en el tiempo y propagar en el espacio su obra salvífica. Porque la tarea de cosechar la mies ya madura en los campos, era apremiante, supo invertir y capitalizar el poco tiempo que tenía. No le interesaba la producción en serie ni la gran cantidad de seguidores, sino la calidad.

Jesús no sólo formó discípulos, sino que a éstos los capacitó para llegar a ser productores de discípulos, los cuales llegaron a ser maestros también. Por eso, la comunidad primitiva se congregaba en torno a la enseñanza de los apóstoles (Hech 2,42). Jesús, a diferencia de Juan Bautista, que sólo tenía discípulos, transformó a los suyos en maestros aptos para formar discípulos a su vez. Así pues, la opción preferencial de la labor pastoral de Jesús fue la formación de discípulos. Por tanto, cualquier colaboración en instaurar y extender el Reino debe ser a base de la formación de auténticos discípulos de Jesús.

La gran comisión confiada por Jesús a los suyos fue: Vayan y hagan discípulos a todas las gentes (Mt 28,18-20). Evangelizar no se reduce a la comunicación de un mensaje o anunciar Buenas noticias, sino que es una tarea de escultor: formar discípulos de Jesús.

Este tema ha sido tomado de: José H. Prado Flores; “Formación de Discípulos”:1 El pLan de Jesús; pag. 9-12; Publicaciones Kerigma; Mexico.

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El Plan de Jesús

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